Esta sección te muestra, con ejemplos reales, qué entiende la herramienta por F1, Acotación y F2.
Pulsa los botones para ver qué parte se considera cada cosa.
Ejemplos
—Vosotros seréis mi khalasar
—les dijo—.
Veo los rostros de esclavos.
«
Tenemos que irnos
—pensó—,
ha llegado la hora
.»
—¿Que cabalguemos?
—Más allá del fuego reinaba la oscuridad, y la noche era gélida—.
¿Hacia dónde vamos?
Pulsa un botón para resaltar una parte.
—No me los entregaron para que los vendiera —replicó Dany.
Copiado
—Aceite —ordenó, y le llevaron las jarras y las vertieron sobre la pira, empapando las sedas, las ramas y los hatos de hierba seca, hasta que el aceite goteó entre los troncos de abajo y el aire estuvo impregnado de su fragancia—. Traedme los huevos —les ordenó Dany a las doncellas.
Copiado
«Perdóname, sol de mi vida —pensó—. Perdóname por todo lo que he hecho y por lo que he de hacer. Pagué el precio, mi estrella, pero era alto, demasiado alto…».
Copiado
—Os atendréis a ese juramento, y rezo por que nunca lamentéis haberlo pronunciado. —Lo ayudó a ponerse en pie, y se puso de puntillas para besar los labios del caballero—. Sois el primero de la Guardia de la Reina.
Copiado
—Lo tenéis, mi reina —dijo ser Jorah, arrodillándose y poniendo la espada a sus pies—. Juro serviros, obedeceros, morir por vos si fuera necesario.
Copiado
—Ser Jorah Mormont —dijo—, el primero y el mejor de mis guerreros. Para vos no tengo regalo, pero os juro que, algún día, os entregaré una espada como el mundo no ha visto, forjada por dragones con acero valyrio. Y también os pido vuestro juramento.
Copiado
—Eres la khaleesi —replicó Rakharo al tiempo que cogía el arakh—. Cabalgaré a tu lado hasta Vaes Dothrak, bajo la Madre de las Montañas, y te libraré de todo mal hasta que ocupes tu lugar entre las ancianas del dosh khaleen. No puedo prometerte otra cosa.
Copiado
—Rakharo —dijo Dany, dándole la espalda a Aggo—, para ti será el gran arakh que fue mi regalo de novia, con su empuñadura y su hoja con incrustaciones de oro. A ti también te nombro ko, y te pido que vivas y mueras como sangre de mi sangre, cabalgando a mi lado y librándome de todo mal.
Copiado
—No puedo pronunciar esas palabras —dijo Aggo, mientras aceptaba el arco con la mirada baja—. Solo un hombre puede dirigir el khalasar, y nombrar a un ko.
Copiado
—Aggo —siguió Dany sin prestar atención a las palabras de Jhogo. «Si vuelvo la vista atrás, estoy perdida»—. A ti te entrego el arco de huesodragón que fue mi regalo de novia. —Era de doble curva, brillante, negro, exquisito, más alto que ella—. Te nombro ko, y te pido tu juramento de que vivirás y morirás como sangre de mi sangre, de que cabalgarás a mi lado y me librarás de todo mal.
Copiado
—Khaleesi —dijo, titubeante—, las cosas no son así. Para mí sería una vergüenza ser el jinete de sangre de una mujer.
Copiado
—Vosotros seréis mi khalasar —les dijo—. Veo los rostros de esclavos. Yo os libero. Quitaos los collares. Marchaos si lo deseáis; nadie os hará daño. Si os quedáis, será como hermanos y hermanas, como esposos y esposas. —Los ojos negros la miraron cansados, inexpresivos—. Veo a los niños, a las mujeres, los rostros arrugados de los ancianos. Yo era una niña ayer. Hoy soy una mujer. Mañana seré una anciana. Y a cada uno de vosotros le digo esto: entregadme vuestras manos y vuestros corazones, y siempre tendréis aquí un lugar. —Se volvió hacia los tres jóvenes guerreros de su khas—.
Copiado
—Os lo juro —dijo ella en la lengua común de los Siete Reinos, que eran suyos por derecho.
Copiado
—¿Eso es lo que teméis? —Dany le dio un ligero beso en la amplia frente—. No soy tan chiquilla, mi dulce caballero.
Copiado
—Comprendo que lo amabais. —La voz de ser Jorah estaba ronca de desesperación—. Yo también amaba a mi esposa, pero no morí con ella. Sois mi reina; mi espada es vuestra, pero no me pidáis que me quede mirando mientras subís a la pira de Drogo. No quiero veros arder.
Copiado
—Es necesario —le dijo Dany. Le acarició el rostro con cariño y tristeza—. No lo comprendéis.
Copiado
—Mi… mi reina —dijo ser Jorah, al tiempo que hincaba una rodilla en tierra—. Mi espada fue suya, Daenerys, y ahora os pertenece a vos. Igual que mi corazón, que nunca fue de vuestro hermano. Solo soy un caballero; no puedo ofreceros nada más que el exilio, pero os suplico que me escuchéis. Olvidad a Khal Drogo. No estaréis sola. Os prometo que nadie os llevará a Vaes Dothrak a menos que lo deseéis. No tenéis que formar parte del dosh khaleen. Venid conmigo al este. Yi Ti, Qarth, el mar de Jade, Asshai de la Sombra… Veremos maravillas que nadie ha visto todavía, y beberemos los vinos que los dioses quieran servirnos. Por favor, khaleesi. Sé lo que pretendéis. No lo hagáis. Por favor.
Copiado
—¿Por qué me llamáis así? —replicó Dany—. Mi hermano Viserys era vuestro rey, ¿no?
Copiado
—Princesa… —empezó.
Copiado
—Son mías —dijo—, y me las voy a quedar.
Copiado