Esta sección te muestra, con ejemplos reales, qué entiende la herramienta por F1, Acotación y F2.
Pulsa los botones para ver qué parte se considera cada cosa.
Ejemplos
—Vosotros seréis mi khalasar
—les dijo—.
Veo los rostros de esclavos.
«
Tenemos que irnos
—pensó—,
ha llegado la hora
.»
—¿Que cabalguemos?
—Más allá del fuego reinaba la oscuridad, y la noche era gélida—.
¿Hacia dónde vamos?
Pulsa un botón para resaltar una parte.
—En nombre de Robert Arryn —proclamó ser Brynden—, señor del Nido de Águilas, defensor del Valle, Verdadero Guardián del Oriente, os ruego que entréis con libertad y defendáis su paz. Pasad.
Copiado
—¿Entramos en el Valle? —preguntó ser Donnel. Los Waynwood eran dados a las ceremonias.
Copiado
—No tuve tiempo de enviarle un mensaje —respondió Catelyn. El resto del grupo se acercaba—. Me temo que somos los predecesores de la tormenta, tío.
Copiado
—Me temo que no ha mejorado con el paso de los años —dijo Brynden Tully.
Copiado
—Tu hogar está en mi corazón —le dijo Catelyn—. Quítate el yelmo. Quiero verte la cara otra vez.
Copiado
—Mi hogar está a mi espalda —refunfuñó él.
Copiado
—Tú también, tío —respondió ella con una sonrisa, pese a todos los sufrimientos de los días anteriores. Aquella voz ronca y gentil la hacía retroceder veinte años, a los días de su infancia.
Copiado
—El rostro de la dama me resultaba familiar —dijo el Caballero de la Puerta alzándose el visor—. Estás muy lejos del hogar, pequeña Cat.
Copiado
—Ser Donnel Waynwood, con lady Catelyn Stark y sus acompañantes —respondió el joven caballero.
Copiado
—¿Quién quiere cruzar la Puerta de la Sangre? —declamó.
Copiado
—Lady Lysa ha ordenado que el maestre no salga bajo ningún concepto del Nido de Águilas —respondió ser Donnel después de titubear un instante—; tiene que cuidar de lord Robert. Pero en la puerta hay un septón que cuida de los heridos. Puede echar un vistazo a las heridas de vuestro hombre.
Copiado
—La sinceridad no puede ofenderme, ser Donnel. —Catelyn sabía de qué tenía miedo su hermana. De las sombras no; de los Lannister, pensó al tiempo que lanzaba una mirada hacia el enano que cabalgaba junto a Bronn. Aquellos dos se habían unido mucho desde la muerte de Chiggen. El hombrecillo era demasiado astuto para su gusto. Al llegar a las montañas era su prisionero, iba atado e impotente. ¿Y en aquel momento? Seguía siendo su prisionero, pero cabalgaba junto a ellos con un puñal en el cinturón y un hacha colgada de la silla de montar, vestía la capa de gatosombra que le había ganado al bardo a los dados, y la cota de malla que había tomado del cadáver de Chiggen.
Copiado
—Desde que murió lord Jon, los clanes son cada vez más osados —dijo ser Donnel. Era un joven de veinte años rechoncho, poco agraciado, vehemente, con nariz ancha y una mata espesa de pelo castaño—. Si de mí dependiera, iría a las montañas con cien hombres, los sacaría de sus escondrijos y les daría una buena lección, pero vuestra hermana lo ha prohibido. Ni siquiera permite que sus caballeros participen en el torneo de la mano. Quiere que todos sus hombres estén cerca, para defender el Valle… aunque nadie sabe de qué hay que defenderlo. Hay quien piensa que de las sombras. —La miró con ansiedad, como si acabara de recordar quién era su interlocutora—. Espero no haber hablado demasiado, mi señora. No era mi intención ofenderos.
Copiado
—Lo hemos descubierto a un alto precio, ser Donnel —respondió Catelyn. A veces tenía la sensación de que su corazón se había trocado en piedra. Para ayudarla a llegar hasta allí habían muerto seis hombres, seis valientes, y no había tenido lágrimas para llorarlos. Hasta empezaba a olvidar sus nombres—. Los clanes nos han acosado día y noche. Perdimos tres hombres en el primer ataque y dos más en el segundo, y el criado de Lannister murió de fiebres cuando se le infectaron las heridas. Al oír llegar a vuestros hombres nos hemos dado por muertos.
Copiado
—Deberíais habernos anunciado vuestra llegada, mi señora —dijo ser Donnel Waynwood mientras los caballos ascendían por el paso—. Os habríamos enviado una escolta. El camino alto ya no es tan seguro como en otros tiempos, y menos para un grupo tan pequeño como el vuestro.
Copiado
—Dioses —maldijo el rey; la palabra se le escapó como si no pudiera contener la ira—. Maldito seas, hablas en serio. —Cogió la frasca de vino que tenía junto al codo, descubrió que estaba vacía, y la estrelló contra la pared—. Se me han acabado el vino y la paciencia. Basta. Quiero que se haga, y ya está.
Copiado
—¿Envías a mercenarios a matar a una niña de catorce años y todavía hablas de honor? —Ned ya había oído demasiado. Empujó la silla hacia atrás y se levantó—. Hazlo tú en persona, Robert. El hombre que dicta la sentencia tendría que ser capaz de blandir la espada. Mírala a los ojos antes de matarla. Mira sus lágrimas, escucha sus últimas palabras. Es lo mínimo que le debes.
Copiado
—El veneno es arma de cobardes —protestó el rey.
Copiado
—Más que ninguna otra cosa —dijo Varys—, pero para disfrutarlo tendría que seguir con vida. A estas alturas, la princesa debe de estar cerca de Vaes Dothrak, donde desenfundar una hoja afilada significa la muerte. Si os contara lo que le harían los dothrakis al desgraciado que se atreviera a esgrimir un arma contra una khaleesi, no dormiríais esta noche. —Se acarició una mejilla empolvada—. En cambio, un veneno… las lágrimas de Lys, por ejemplo. Khal Drogo no tendría por qué saber que no se trató de una muerte natural.
Copiado
—Mormont desea un perdón real más que ninguna otra cosa —les recordó lord Renly.
Copiado