Esta sección te muestra, con ejemplos reales, qué entiende la herramienta por F1, Acotación y F2.
Pulsa los botones para ver qué parte se considera cada cosa.
Ejemplos
—Vosotros seréis mi khalasar
—les dijo—.
Veo los rostros de esclavos.
«
Tenemos que irnos
—pensó—,
ha llegado la hora
.»
—¿Que cabalguemos?
—Más allá del fuego reinaba la oscuridad, y la noche era gélida—.
¿Hacia dónde vamos?
Pulsa un botón para resaltar una parte.
—Por desgracia, los tiempos han cambiado. —El dedo de Theon dibujó círculos en uno de los pesados senos, avanzando en espiral hacia el pezón castaño—. Ya no podemos cabalgar los vientos con fuego y espada, ni coger lo que se nos antoja. Ahora arañamos el suelo y lanzamos sedales al mar, igual que los demás hombres, y tenemos que considerarnos afortunados si conseguimos suficiente bacalao salado y gachas para sobrevivir al invierno. —Se llevó el pezón a la boca y lo mordió hasta que a la chica se le escapó un gemido.
Copiado
—¿Y me calentarás la cama por las noches? —Empezó a desatarle los lazos del corpiño con dedos hábiles y entrenados—. En el pasado te podría haber llevado a casa como botín, y serías mi esposa quisieras o no. Los antiguos hombres del hierro hacían cosas como ésa. Cada hombre tenía su esposa de roca, su verdadera mujer, hija del hierro igual que él, pero también tenía esposas de sal, mujeres capturadas en sus saqueos.
Copiado
—Podrías desembarcar —asintió Theon al tiempo que le oprimía un seno—. Pero no conmigo, lo siento.
Copiado
—Podría desembarcar con vos —dijo aquella estúpida, que no parecía prestarle atención—. Si queréis...
Copiado
—Date por satisfecha. —Theon le acarició el cabello. Lo tenía fino y oscuro, aunque el viento se lo había enmarañado—. Las islas son duras y pedregosas, con pocas comodidades y menos esperanzas. La muerte siempre ronda, y la vida es cruel y exigua. Los hombres se pasan las noches bebiendo cerveza y discutiendo sobre quién lo tiene peor, si los pescadores que pelean contra el mar o los granjeros que tratan de arrancar una cosecha a un suelo escaso y pobre. A decir verdad, los que peor lo llevan son los mineros, que se rompen las espaldas en la oscuridad, ¿y para qué? Hierro, plomo, estaño: ésos son nuestros tesoros. No es de extrañar que los hombres del hierro de antaño se dedicaran al saqueo.
Copiado
—Nunca he visto las Islas del Hierro —dijo mientras obedecía.
Copiado
—Ven aquí —le dijo.
Copiado
—Diez años, o casi —respondió—. Acababa de cumplir los diez cuando me llevaron a Invernalia como pupilo de Eddard Stark. —Pupilo de nombre; en realidad había sido un rehén. La mitad de su vida la había pasado como rehén... pero ya no lo era. Su vida volvía a pertenecerle, y ya no había ningún Stark a la vista. Atrajo hacia sí a la hija del capitán y le besó una oreja—. Quítate esa capa.
Copiado
—Debéis de estar muy contento de volver a ver vuestro hogar, mi señor —dijo la chica mientras Theon se quitaba la capa mojada—. ¿Cuánto hace que estabais fuera?
Copiado
—Avisadme cuando lleguemos a Puerto Noble —dijo a su padre—. Estaremos abajo, en mi camarote. —Se llevó a la chica hacia popa, mientras el padre, sin decir nada, los miraba hoscamente.
Copiado
—Sí —respondió Theon con una leve sonrisa bailándole en los labios.
Copiado
—Viento, frío y humedad. —Theon se echó a reír—. Lo cierto es que es un lugar mísero y duro... pero, como me dijo mi padre en cierta ocasión, de los lugares duros nacen los hombres duros, y los hombres duros dominan el mundo.
Copiado
—Ahí debe de hacer mucho viento —señaló la hija del capitán.
Copiado
—Me parece más pequeño —confesó Theon—, aunque puede que sea por la distancia.
Copiado
—¿Es el castillo tal como lo recordabais, mi señor? —le preguntó la hija del capitán, apretándose contra su brazo.
Copiado
«Es mi cometa», se dijo Theon. Deslizó la mano bajo su capa ribeteada en piel para tocar el bolsillo de tela encerada donde llevaba la carta que le había dado Robb Stark. Un papel que valía una corona.
Copiado
—Los hombres de Poniente, siempre con tantas prisas... —se quejó Salladhor Saan—. ¿Y qué ganáis?, digo yo. El que corre por la vida, corre hacia la muerte. —Eructó—. El señor de Roca Casterly ha enviado a su hijo enano para que se encargue de Desembarco del Rey. A lo mejor piensa que con lo feo que es espantará a los atacantes, ¿eh? O que nos moriremos de risa cuando el Gnomo empiece a dar volteretas en las almenas, yo qué sé. El enano se ha librado del patán que mandaba en los capas doradas, y en su lugar ha puesto a un caballero con una mano de hierro.
Copiado
—Los sacerdotes rojos tienen un templo muy grande en Lys. Siempre están quemando esto o quemando lo otro, y llamando a gritos a su R'hllor. Me tienen aburrido con tanto incendio. Y cabe esperar que el rey Stannis también se aburrirá pronto de ellos. —Por lo visto, no le importaba que alguien pudiera oírlo. Seguía comiendo uvas; se sacaba las pepitas hasta el labio con la lengua y se las quitaba con los dedos—. Mi Ave de mil colores llegó ayer, buen señor. No es una nave de guerra, nada de eso: es una nave mercante, e hizo una escala en Desembarco del Rey. ¿Seguro que no queréis una uva? Se dice que, en la ciudad, los niños están pasando hambre.
Copiado
—¿No habéis ido a ver cómo quemaban a los dioses, mi señor? —preguntó.
Copiado
—Suerte —murmuró.
Copiado