Esta sección te muestra, con ejemplos reales, qué entiende la herramienta por F1, Acotación y F2.
Pulsa los botones para ver qué parte se considera cada cosa.
Ejemplos
—Vosotros seréis mi khalasar
—les dijo—.
Veo los rostros de esclavos.
«
Tenemos que irnos
—pensó—,
ha llegado la hora
.»
—¿Que cabalguemos?
—Más allá del fuego reinaba la oscuridad, y la noche era gélida—.
¿Hacia dónde vamos?
Pulsa un botón para resaltar una parte.
—Sí, barcos mercantes tengo unos pocos. —El hombre sonrió con modestia—. Quién sabe cuántos. Puede que en este momento se esté hundiendo uno en algún rincón tormentoso del mar del Verano. Mañana caerá otro, presa de los corsarios. Puede que, pasado mañana, alguno de mis capitanes vea todas las riquezas que hay en la bodega y crea que le pertenecen. Son los riesgos del comercio. Ahora que lo pienso, cuanto más hablamos, menos barcos me quedan. Me empobrezco por momentos.
Copiado
«Xaro Xhoan Daxos es un hombre amante del oro —pensó ella—, y con oro podré comprar todos los barcos y espadas que necesito.»
Copiado
—El mejor vino del mundo es el del Rejo —declaró Dany. Lord Redwyne había combatido al Usurpador al lado de su padre; recordaba que había sido uno de los últimos leales. «¿Luchará también por mí?» No había manera de saberlo después de tantos años—. Venid conmigo al Rejo, Xaro, y probaréis las mejores cosechas que podáis imaginar. Pero para ese viaje necesitaremos un barco de guerra, no una chalana de paseo.
Copiado
—Vuestro dragón tiene buen olfato. —Xaro se limpió los labios—. Este vino es vulgar. Se dice que al otro lado del mar de Jade tienen una cosecha dorada tan deliciosa que, con sólo probar un sorbo, cualquier otro vino sabe a vinagre. Subamos a mi barcaza de paseo y vayamos a buscarlo, vos y yo...
Copiado
«No confía en nadie —reflexionó—. Y puede que tenga razón.»
Copiado
—Abrid paso, Hombres de Leche, abrid paso a la Madre de Dragones —proclamaba Jhogo, y los qarthianos se apartaban, aunque quizá más por los bueyes que por sus órdenes.
Copiado
—¿Y si viene un Hombre Pesaroso a mi palacio una noche y os mata mientras dormís? —Los Hombres Pesarosos eran un antiquísimo y sagrado gremio de asesinos, llamados así porque siempre susurraban «Lo siento mucho» a sus víctimas antes de matarlas. Los qarthianos eran, ante todo, educados—. Hay un sabio refrán que dice que es más fácil ordeñar a la Vaca de Piedra de Faros que sacarle oro a un Sangrepura.
Copiado
—¿Y si envío a Ser Jorah a exigir que me devuelvan mis regalos? —preguntó.
Copiado
—Ah, los qarthianos, qué gente desleal... —Xaro no era un Sangrepura, pero le había indicado a quiénes debía sobornar y cuánto debía ofrecerles—. Llorad, llorad por la traición de los hombres.
Copiado
—Deberíais haber llorado —dijo Xaro con un suspiro. Los qarthianos lloraban a menudo y con facilidad; se consideraba propio de hombres civilizados—. Y los hombres que sobornamos, ¿qué dijeron?
Copiado
—La sangre del dragón no llora —replicó, testaruda.
Copiado
—Dijeron que no. —El vino sabía a granadas y a cálidos días veraniegos—. Con gran cortesía, eso sí, pero pese a las palabras hermosas, la respuesta seguía siendo no.
Copiado
—Contadme las palabras de los Sangrepura —pidió Xaro Xhoan Daxos—. Contadme qué dijeron que tanto entristece a la reina de mi corazón.
Copiado
«Me oyeron —pensó—, pero no me escucharon; no les importaba nada. Son Hombres de Leche, sí. Jamás tuvieron intención de ayudarme. Me recibieron porque sentían curiosidad. Me recibieron porque se aburrían, y el dragón que llevaba al hombro les interesaba más que yo.»
Copiado
«No me han visto como a una reina —pensó con amargura—. Sólo he sido su diversión de una tarde, una chica caballo con una mascota rara.»
Copiado
—Veo una profunda tristeza escrita en vuestro rostro, mi luz de amor. —Le ofreció una de las copas—. ¿Acaso se trata de la tristeza de un sueño perdido?
Copiado
—Abrid paso —gritó Jhogo desde su caballo a la multitud, al tiempo que hacía restallar el látigo—. ¡Abrid paso, abrid paso a la Madre de Dragones!
Copiado
—Os equivocáis —replicó Catelyn con aspereza—. Cada mañana, nada más despertar, recuerdo que Ned ya no está conmigo. No soy hábil con la espada, pero eso no quiere decir que no sueñe con cabalgar hasta Desembarco del Rey, ponerle las manos en el cuello a Cersei Lannister y apretar su cuello blanco hasta que se le ponga la cara negra.
Copiado
—Nadie lo sabe —la interrumpió Brienne sacudiéndose su mano.
Copiado
—¿Es eso lo que os preocupa, que algún idiota os llame cobarde? —Suspiró—. La muerte de Renly no fue culpa vuestra. Lo servisteis con valor, pero si lo que buscáis es seguirlo a la tumba, no le serviréis de nada a nadie. —Extendió una mano para proporcionarle el consuelo de una caricia—. Ya sé que es muy duro...
Copiado