Esta sección te muestra, con ejemplos reales, qué entiende la herramienta por F1, Acotación y F2.
Pulsa los botones para ver qué parte se considera cada cosa.
Ejemplos
—Vosotros seréis mi khalasar
—les dijo—.
Veo los rostros de esclavos.
«
Tenemos que irnos
—pensó—,
ha llegado la hora
.»
—¿Que cabalguemos?
—Más allá del fuego reinaba la oscuridad, y la noche era gélida—.
¿Hacia dónde vamos?
Pulsa un botón para resaltar una parte.
—Padre —se burló el viejo cuervo, que paseaba de un hombro de Mormont al otro—. Padre.
Copiado
—Mi señor —preguntó, titubeante—, se comenta que anoche llegó un pájaro…
Copiado
—Lo sabes —gruñó Mormont—. ¿Cómo es que aquí todo el mundo lo sabe todo? —No parecía esperar una respuesta—. Por lo visto, solo había dos de esas… de esas criaturas, fueran lo que fueran, no pienso decir que eran hombres. Gracias a los dioses. Unas pocas más y… Bueno, más vale no pensar en ello. Pero seguro que hay más. Me lo dicen mis viejos huesos, y el maestre Aemon está de acuerdo. Los vientos soplan cada vez más fríos. El verano toca a su fin, y se acerca un invierno como el mundo jamás ha visto.
Copiado
—Lo sé. —Jon había conseguido llegar a la sala común para comer con sus amigos, y la búsqueda fallida de los exploradores era el tema de conversación.
Copiado
—Dywen y Hake volvieron anoche —dijo el Viejo Oso—. No encontraron ni rastro de tu tío. Igual que los demás.
Copiado
—Así es, mi señor. —No eran las cicatrices lo que le parecía preocupante, sino todo lo demás. El maestre Aemon le había dado la leche de la amapola, pero aun así, el dolor había llegado a ser espantoso. Al principio le parecía que aún le ardía la mano, día y noche. Apenas conseguía cierto alivio si la metía en un barreño de nieve y hielo picado. Gracias a los dioses, solo Fantasma lo había visto tendido en la cama, sollozando de dolor. Y cuando conseguía dormirse, soñaba, lo que era aún peor. En el sueño, el cadáver con el que había peleado tenía los ojos azules, las manos negras y el rostro de su padre. Aquello no se atrevió a contárselo a Mormont.
Copiado
—Se me está curando. —Jon flexionó los dedos vendados para demostrárselo. Al coger las cortinas en llamas se había hecho quemaduras más graves de lo que creía, y tenía la mano derecha envuelta en sedas hasta el codo. En un primer momento no notó nada; el dolor comenzó más tarde. La piel roja empezó a supurar, y le aparecieron entre los dedos ampollas del tamaño de cucarachas—. El maestre dice que me quedarán cicatrices, pero que podré usar la mano como antes.
Copiado
—Ha intentado asesinarme un hombre muerto —replicó Mormont con mala cara—. ¿Cómo voy a estar bien? —Se rascó la barbilla. El fuego le había chamuscado la barba gris, y se la había afeitado. La sombra del nuevo bigote lo hacía parecer viejo, indigno, gruñón—. No tienes buen aspecto. ¿Qué tal va esa mano?
Copiado
—Sí, mi señor —mintió Jon en voz muy alta, como si así lo hiciera más cierto—. ¿Y vos?
Copiado
—Bien —graznó el cuervo—. Bien.
Copiado
—¿Te encuentras bien, Nieve? —preguntó lord Mormont con el ceño fruncido.
Copiado
—Mis señores, eso es inexpugnable —anunció Roose Bolton.
Copiado
—Eso es lo que tenemos que averiguar —contestó Catelyn con una sonrisa.
Copiado
—Explícame qué quieres decir, madre —pidió Robb, sumiso. Se le habían enrojecido las orejas ante la reprimenda.
Copiado
—Hablas como un niño enfadado, Robb —le recriminó Catelyn—. Cuando un niño ve un obstáculo, lo primero que hace es rodearlo o derribarlo. Un señor debe aprender que, a veces, las palabras consiguen lo que está fuera del alcance de las espadas.
Copiado
—Maldito sea —gruñó Robb—. Si ese viejo idiota no cede y me deja pasar, no tendré más remedio que derribar sus muros. Derribaré Los Gemelos encima de él, si es necesario, ¡a ver qué le parece!
Copiado
—No será fácil —le advirtió ser Brynden—. Lord Frey ha reunido todo su ejército dentro del castillo, y ha atrancado las puertas.
Copiado
—Si queremos llegar a tiempo para ayudarlos, tenemos que cruzar este condenado río. —Robb parecía preocupado.
Copiado
—Herido y prisionero —dijo ser Brynden—. Lord Blackwood y el resto de los supervivientes resisten el asedio dentro de Aguasdulces, rodeados por las huestes de Jaime.
Copiado
—¿Y mi hermano? —preguntó Catelyn con el corazón en un puño.
Copiado